Historia
Amanecer sobre los Andes
Una mañana fría cerca de Mendoza que terminó siendo uno de esos momentos de ruta que recuerdas durante años.
La ruta todavía estaba medio dormida cuando el sol empezó a tocar los Andes. No había un plan dramático detrás de esa parada, solo la sensación de que esa luz era de las que premian a quien sale temprano.
Me detuve, preparé café desde el baúl y vi cómo las montañas iban saliendo de la oscuridad. La lección fue simple: algunos de los mejores momentos de viaje aparecen antes de que el día se vuelva eficiente.
Ese es el tipo de escena que quiero guardar en Nomade 50. Una foto ayuda, pero el recuerdo se vuelve más fuerte cuando también quedan escritos el lugar, el clima y la sensación.